miércoles, 22 de octubre de 2008

Una vez

Un ciego pinta.
Pinta. Imagina. Pinta. Colores que nunca vió.
-Como somos ciegos no aceptamos las cosas (la realidad) tal cual nos son dadas. No podemos.

-¿De qué color pinté éste cuadro? Sé que hay un árbol. Pasto. Cielo. ¿Podría alguien decirme que colores utilicé para pintarlo? ¿Podría alguien explicarme ese color al punto de que yo me lo pueda imaginar?. Me dicen rojo, igual a fuego. No sé. No sé de que me hablan. Me dicen cielo, es igual a celeste. ¿Cómo ves vos el celeste?
Deben ser muy afortunados de poder ver todos los colores que tienen alrededor.
Yo tampoco podría describirles a ustedes dónde estoy sumergida, cuál es el color de éste mundo. Ni lo que se siente al tocar y conocer un rostro. Hay pequeñeces que no se ven con los ojos. Sin embargo, sin ojos, no soy nada.
Ojos. Como un órgano. Un órgano que no me sirve. Como si mi corazón no funcionara.
El ciego sinónimo de discapacitado, El que vé, sinónimo de capacidad. Lo normal como una regla a seguir. Entonces no somos normales personas que respiran como todos. El ciego sinónimo de idiota.
La ceguera como signo del lugar donde estamos sumergidos. Somos ciegos caminando. Sin rumbo.
A veces cuando camino por la calle me digo: Es horrible saber que estoy caminando entre ciegos. Es triste saber que todos los que me rodean, por donde camino, son ciegos.
La ceguera como una función social. Como una dis-función social.
La ceguera que todos padecemos cuando no ayudamos al de al lado.
La ceguera que padecieron muchos (y aún siguen padeciendo) los que no veían que sus vecinos desaparecían.
Es mas triste ser ciego pudiendo ver.
Es muy triste.

No hay comentarios: